La muerte del Czar

By Antonio Arnao

El que trocó la ley del despotismo

por ley de generosa mansedumbre;

el que borró la odiada servidumbre

que condena en su amor el cristianismo;

desde el trono imperial cayó lo mismo

que, del rojo relámpago a la lumbre,

desgajado peñón de altiva cumbre

rueda de tumbo en tumbo hacia el abismo

Saciado está el rencor del parricida

que en los oscuros antros del misterio

le arrancó la diadema con la vida

Luzbel extiende su temible imperio:

Alerta, Europa, que si estás dormida

morirás en su infame cautiverio