LA NOCHE
Eres la amiga tú, ¡noche piadosa!
que en nuestros pechos la nostalgia espanta;
tú eres la que con mano poderosa
los fuertes lazos del dolor quebranta.
Es tu perfume bálsamo sagrado
para el cerebro que jamás reposa,
y de tus sombras, como canto alado,
surge la Idea, ¡la fecunda rosa!
De la existencia la ironía triste
trémula borra tu azulada lumbre,
y tiene el vacilante corazón
que el día impío de ansiedades viste,
calor de llamas, altivez de cumbre,
cuando en su vaso viertes la Ilusión.