La paloma

By Juan Meléndez Valdés

Suelta mi palomita pequeñuela

y déjamela libre, ladrón fiero;

suéltamela, pues ves cuanto la quiero,

y mi dolor con ella se consuela.

Tú allá me la entretienes con cautela;

dos noches no ha venido, aunque la espero.

¡Ay!, si ésta se detiene, cierto muero;

suéltala, ¡oh crudo!, y tú verás cuál vuela.

Si señas quieres, el color de nieve,

manchadas las alitas, amorosa

la vista, y el arrullo soberano,

lumbroso el cuello, y el piquito breve...

mas suéltala y verásla bulliciosa

cuál viene y pica de mi mano el grano.