La piragua

By Emilio Bobadilla

Barquera, ven: la noche está serena

cuajada hasta el confín de extrañas luces

Al son de tu doliente cantinela

¡a cuánta gente anónima conduces!

El río blando, cadencioso rueda

en el milagro de la noche de oro;

se adormece al pasar por la arboleda

y al volcarse en el mar, bulle sonoro.

Barquera, ven: ignotas suavidades

mueven la fronda y tiemblan en el agua

como caricias hechas claridades

En el éter azul la luna brilla

Barquera, ven: apresta la piragua

y pásame en silencio a la otra orilla.