La rama

By Carlos Ortiz

Por azotes, colúmpiase la rama,

de la lluvia que tenue zigzaguea

en torrente a su vértice y gotea

un minúsculo cauce que derrama

Y en su límpido abrazo, tersa llama

de los rayos, la lluvia que golpea,

rauda niega a la rama que desea

nuevamente en el vástago la llama

Y tan triste se mece ante el celaje

que en grisáceo crisol vuelca su lloro,

que parece mendiga del paisaje

estirando su brazo, aquella rama,

que limosna de gotas, no de oro

cual monedas a lluvia le reclama.