La recolección

By Aurelio Yanguas

Seguro de ser bien recompensado,

con los cuatro elementos siempre en guerra,

lo mismo en la llanura que en la sierra,

vive dichoso el labrador honrado.

Y en el surco que abrió con el arado

en la dura epidermis de la tierra,

vuelca el tesoro que el granero encierra,

en la pingüe cosecha confiado.

Bien hace el labrador que sólo fía

del nativo terruño en las bondades

¡Ay del que espera cosechar un día

del mundo en el vergel de falsedades!

Como siembre cariños e hidalguía,

cogerá ingratitud y liviandades.