LA ROSA QUE ME DISTE

By Manuel Bernabé

Se ha secado la rosa que me diste,

en el alado círculo de un día,

y su matiz de oro y poesía,

encanto de los ojos, ya no existe.

El corazón, empero, se resiste

a juntarse a la rosa en su agonía,

que, marchitas sus hojas, todavía

vive en ellas el alma que pusiste.

Compadezco tu suerte, rosa hermana:

un viento cruel arrastrará mañana

tus galas por los légamos del río;

Pero, ¿qué importa? La modesta rosa

que ardió en el pecho de Lolita hermosa,

vive en la fama y en el verso mío.