La sementera

By Francisco Javier Ugarte y Pages

Ni Dios, ni ley, ni hogar ¡A la pelea!

Destruir y robad hasta la hartura;

no respetéis altar ni sepultura,-

el bárbaro grito ¡Maldito sea!

Por él sembrada, germinó la idea,

y a recoger el fruto se apresura,

que ya en los aire ser puñal fulgura

al resplandor de la incendiaria tea

Enrojece la sangre las astillas

del taller, el palacio y el convento

¡Odio, muerte, exterminio!: las semillas

que a los surcos del crimen llevó el viento

-¿Y aun haréis, mandarines y golillas,

libre, inmune, sagrado el pensamiento?