La señora Oriana a Dulcinea del Toboso

By Miguel de Cervantes y Saavedra

¡Oh quién tuviera, hermosa Dulcinea,

por más comodidad y más reposo,

a Miraflores puesto en el Toboso,

y trocara su Londres con tu aldea!

¡Oh quién de tus deseos y librea

alma y cuerpo adornara, y del famoso

caballero, que hiciste venturoso,

mirara alguna desigual pelea!

¡Oh quién tan castamente se escapara

del señor Amadís, como tú hiciste

del comedido hidalgo Don Quijote!

Que así envidiada fuera, y no envidiara,

y fuera alegre al tiempo que fue triste,

y gozara los gustos sin escote.