La tarde de la fiesta

By Efraín Saenz Cordero

Esa tarde vestida de blanco, parecía

la princesita rubia que pintan en los cuentos

Tal era su sonrisa, su porte, la armonía

graciosa de sus líneas y de sus movimientos

En sus ojos divinos radiaba la alegría

con destellos tan puros como sus pensamientos;

y en sus frescas mejillas la aurora sonreía

al arrullo armonioso de argentinos acentos

La tarde dio sus oros en haces fulgurantes

para hacer más luciente la gloria de la fiesta

en donde se oye el verso, trémulo de emoción

Y mientras mis amigos, de gozos delirantes,

allí se divertían, los ecos de la orquesta

dejaban su ternura para mi corazón