La traición

By José Selgas y Carrasco

¿No lo ves? Ahí está: la tierra dura

cubre el oprobio de su polvo inerte;

preso por las cadenas de la muerte,

al fin lo encarceló la sepultura

Míralo bien, porque su sombra oscura

la negra mancha de su vida advierte,

y hoy quién sabe ¡infeliz! si en justa suerte

todo el rigor de la desdicha apura

No los nombres; no vive, y no nos toca

abrir su historia, que al olvido incita

y a dolorosa reflexión provoca

Lleva en su fama la sentencia escrita;

la palabra traición guarda en tu boca,

porque si la pronuncias resucita.