La trilla

By Julio Herrera y Reissig

Ocho mulas, con clámides, blondas y ramilletes,

fingen de trilladoras en la huerta vizcaína:

gradúa el mecanismo una urgente azotaina,

y revientan zorzicos y castañas y cohetes.

«¡Demoñua! ¡Arrayua! y ¡Alpe! ¡Maduxa y Vaina!»

la interjección salpica iracundos falsetes

Arde la ingenua sidra Chillan los gallardetes

y suspira de júbilo la sabrosa dulzaina.

Los coloquios ufanos de oros y de claveles,

brindan al sol de crótalos, pitos y cascabeles

Sobre el bolero que arma su vorágine pronta,

el polvo de las eras sigue brumosas tildes,

y traduce el incienso, que el pan grato remonta,

hacia el buen Sol, patrono de las almas humildes.