La visión del cóndor

By José Santos Chocano

Una vez bajo el cóndor de su altura

a pugnar con el boa, que, hecho un lazo,

dormía astutamente en el regazo

compasivo de trágica espesura

El cóndor picoteó la escama dura;

y la sierpe, al sentir el picotazo,

fingió en el césped el nervioso trazo

con que la tempestad firma en la anchura.

El cóndor cogió el boa; y en un vuelo

sacudiólo con ímpetu bravío,

y lo dejó caer desde su cielo

Inclinó la mirada al bosque umbrío;

y pudo ver que, en el lejano suelo,

en vez del boa, serpenteaba un río.