Lamentable inscripción para el túmulo del Rey de Suecia Gustavo Adolfo

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Rayo ardiente del mar helado y frío,

y fulminante aborto, tendí el vuelo;

incendio primogénito del yelo,

logré las amenazas de mi brío.

Fatigué de Alemania el grande río;

crecile, y calenté con sangre el suelo;

azote permitido fui del cielo

y terror del augusto señorío.

Y bala providente y vengadora,

burlado de mi arnés, defensa vana,

me trujo negro sueño y postrer hora.

Y, despojo a venganza soberana

alma y cuerpo, me llora quien me llora:

el que los pierde, ¿qué victorias gana?