Lamento de Ariadna

By Luis Martín de la Plaza

La vela de traición y viento llena,

con la vista cansada y el deseo

sigue Ariadna del traidor Teseo

desde la playa que a su llanto suena.

Sus hebras de oro, de piedad ajena,

injuria, y deja en su dorado empleo

al aire rico y al azul Nereo

con perlas que llorando da a la arena

«Vuelve, ingrato -le dice- y al engaño

con que el honor me quitas no le aumentes

la soledad de estos peñascos fríos

Mas, ¡triste yo!, que esfuerzo el propio daño,

pues que te dan con que de mí te ausentes

el viento en popa los suspiros míos