Largueza

By Manuel del Palacio

Madre nuestra es la tierra, y nunca ha sido

quien no imita a su madre un hijo bueno;

todo cuanto hay en su fecundo seno

está para nosotros prevenido

La flor hermosa el fruto apetecido,

el dulce manantial, el bosque ameno,

el patrio albergue de delicias lleno,

la tumba, precursora del olvido.

Avaros, ¿qué guardáis? ¡poder, riqueza,

inquietud, ambición! ¡delirios vanos!

la vida acaba y la verdad empieza.

Dios pide amor y aplauso a los humanos

¿Quién ama lleno el pecho de vileza?

¿Quién aplaude con oro entre las manos?