Las más gratas primicias

By Gastón Fernández Deligne

Las más gratas primicias y más bellas,

le son donadas con querer jocundo;

y le consagran, contra amor fecundo,

su pubertad mancebos y doncellas.

En cuanto se conoce, están sus huellas

como un sello de lo Alto y lo Profundo;

y aun se lanza a ganar un nuevo mundo,

en cuyo dombo austral bórdanla estrellas.

Y luego ve, al conjurado influjo,

como a la intermitencia del reflujo

duerme silente en la ribera el mar;

en torno del neo-bíblico madero

el entusiasmo, enantes vocinglero,

ha callado, se calla, o va a callar.