Las mujeres en berlina – La apasionada

By Jacinto Labaila

La mujer que de férvidas pasiones

tiene en el alma hoguera abrasadora,

al punto que del hombre se enamora,

vive del aire, nútrenla ilusiones

Pasadas las primeras emociones,

tanto ya te acaricia y tanto llora

que al fin su pesadez ya te encocora

al ver que ella desoye tus sermones

Separada de ti no está un instante

y te habla de su pleito eternamente,

con tal constancia que te causa grima:

has conquistado una mujer amante,

esto es un sinapismo, un emoliente,

que nunca, nunca te echarás de encima.