Las piedras preciosas – El rubí

By José Navarro Montes de Oca

Finge gota de sangre congelada

sobre el lascivo borde de una herida;

para aumentar su luz a la granada

roba su gama de carmín teñida.

El cáliz de la rosa ensangrentada,

encierra del rubí luz encendida,

y de los belfos de la puñalada

brota el rubí de grana desleída.

Al mirarlo en tu seno colocado,

y ver sobre tus senos, he pensado,

la herida de un florete damasquino;

o bien que ardiendo, en vivos resplandores

incendiara tu cuello alabastrino,

una llama de vivos resplandores.