Las piedras preciosas – La sanguinaria

By José Navarro Montes de Oca

Finge un botón de acero empavonado,

lleno de gris y oscura luz ambigua,

que despide un reflejo abrillantado,

prendido en tu ideal sortija antigua.

Aún de su matiz ensombreado

no cuaja en su interior la luz exigua,

sino que irradia y brilla, iluminado,

y su belleza lírica atestigua

Como rosa de acero, peregrina,

en tu extraña sortija bizantina,

a extraño insecto disecado iguala.

Y es en tu mano, de oro y nácar pura,

como un botón de acero, en la blancura

impecable y lunática de un ala.