Las punas

By José Santos Chocano

Silencio y soledad Nada se mueve

Apenas, a lo lejos, en hilera,

las vicuñas con rápida carrera

pasan, a modo de una sombra leve

¿Quién a medir esa extensión se atreve?

Sólo la desplegada cordillera,

que s encorva después, a la manera

de un colosal paréntesis de nieve

Vano será que busque la mirada

alegría de vívidos colores,

en la tristeza de la puna helada:

sin mariposas, pájaros, ni flores,

es una inmensidad deshabitada,

como si fuese un alma sin amores.