LAS TUMBAS ANÓNIMAS
tumbas desparramadas por doquiera,
Abiertas en la noche de la Historia,
Sin una cruz que os sirva de cimera,
¡Ni una luz que os recuerde a la memoria!
Surcos que en la lejana sementera
Sois un puñado de mortal escoria;
De vosotros brotó nuestra bandera,
¡Como una flor divina de la gloria!
Si el amor no os consagra con su lloro,
Y no hay rosas, ni lámparas de oro,
Ni una cruz, que en recuerdo se os depare,
Yo, entre vosotros, abriré mis brazos
Y sobre nuestra enseña hecha pedazos,
¡ Seré la cruz gloriosa que os ampare!