Las uvas de la dicha

By Rosa de Trujillo Arredondo

Esperando las doce, enajenada,

desgranando las uvas con desvelo,

sueña la musa con el níveo velo,

evocando una imagen adorada.

Y elevando ferviente la mirada

a la divina Emperatriz del Cielo,

ruega con fe por el amado anhelo

que aguarda el alma en el dolor templada

Con manto de zafir, entre las nubes,

surge María en medio de Querubes

por concepción de mágicos pinceles

¡Y piensa ella feliz, que ya triunfante,

él llega ante su alcázar anhelante,

ofreciéndole mirtos y laureles !