Lasciate ogni speranza

By Manuel Castellanos Abreu

Mal haya ¡oh, Cuba! la tremenda hora

que tuvieron tus hijos aquel día,

a pesar de los años, todavía

con rabia cruel el corazón la llora

Tú sancionaste humilde pecadora

el acto aquel de inmensa cobardía,

de esa estúpida Ley ¡oh, Patria mía!

que te humilla, te infama y te desdora.

Para mirarte así tan desdichada

en mi loco dolor ¡ay! yo prefiero

verte pobre, infeliz, abandonada,

yo ni las glorias ni riquezas quiero;

mientras ocupe solo una pulgada

de mi sagrada tierra el extranjero