Leyes bacanales de un convite

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Con la sombra del jarro y de las nueces,

la sed bien inclinada se alborota;

todo gaznate esté con mal de gota,

hasta dejar las cubas en las heces.

Los brindis repetidos y las heces

crezcan el alarido y la chacota;

y la aguachirle, que en las peñas trota,

buen provecho les haga a rana y peces.

De medio abajo se permiten voces;

para los gormadores hay capuces;

a los alegres se pondrán terlices.

Los aguados se vistan albornoces;

los mosquitos sean plaga a los testuces,

y levántense zorras, y no mices.