- LII - Al Conde de Olivares retirado en Toro
Este varón que de gloriosa rama
al Duero se aparece coronado,
después que de sus méritos fiado,
examinó del Sol toda la llama.
Asido de las plumas de la fama
vive, sobre la envidia, contrastado,
y dentro de las almas retirado,
logra el amor, que universal le aclama.
Siempre con luces de mayor que humano,
si forzado del vuelo se suspende,
o no quiere valerse de las alas.
Y en entrambas fortunas Soberano
sube, cuando parece que desciende,
y son de corazones las escalas.