- LII - Rigor de Fénix

By Pedro Soto de Rojas

Pudiera mi tormento haber quebrado

el fuerte acero, y el diamante duro;

pudiera enternecer mi llanto puro

un corazón de pedernal labrado;

y aqueste no, ni aquel han lastimado

(¡mísero yo!) tu pecho tan seguro,

que no promete en término futuro,

por las manos del tiempo ser mudado.

En el peñasco descubrí de cera

(con mi gemir) entrañas, y alma humana,

en la silvestre ensangrentada fiera.

Como di en tu hermosura soberana

un corazón de peña verdadera

hallé, y un alma en el Tigre Hircana.