- LII -

By Gabriel Bocángel y Unzueta

Crece el dolor y, en orden a su aumento,

el mismo mal me presta resistencia.

¿Quién hasta agora ha visto la paciencia

convertirse en especie de tormento?

La costumbre de un largo sentimiento

hizo ya natural lo que es violencia;

sólo el mal me amenaza con su ausencia,

después que el mal me sirve de alimento.

Ya desespero de esperar la muerte,

supuesto que es un mal que dura poco

(bien que en la vida me sostengo apenas).

Cautela fue de amor contra mi suerte

herir el pecho hasta dejarle loco

porque después adore yo sus penas.