- LIII -

By Hernando de Acuña

En leyendo, señor, vuestro soneto,

acabé de saber lo que creía

y afirmé la opinión en que os tenía

de honrado, virtuosos y de discreto;

mas he hallado en él sólo un defecto,

que no es por falta vuestra sino mía,

y es que a un alto decir se requería

igual con las palabras el sujeto;

mas tanto más ingenio en vos se muestra,

cuanto cosa más baja habéis alzado

con estilo delgado y elocuente;

y yo a la voluntad y virtud vuestra

quedo de corazón tan obligado

cuanto debo quedarlo justamente.