- LIII -

By Juan de Tassis y Peralta

¡Oh volador dichoso que volaste

por la región del aire a la del fuego,

y en esfera de luz quedando ciego

alas, vida y volar sacrificaste!

Y como en las de Amor te levantaste,

tu fin incauto fue el piadoso luego

que te dio libertad, pero tú luego

más con el verte libre te enredaste.

Efectos de razón, que aquellos brazos

soltando prenden, y, si prenden, matan

con ciegos nudos de eficaz misterio.

¡Oh muerte apetecida, oh dulces lazos!,

donde los que atrevidos se desatan

vuelven con nueva sed al cautiverio.