- LIII -

By Gabriel Bocángel y Unzueta

Róguete, oh Lisi, que tu edad florida

gozases antes de esta edad helada;

despreciaste mi aviso, y, entregada,

te miro al daño tarde arrepentida.

En la vejez, que llega no entendida,

dos daños sientes: que en la edad pasada

no gozaste beldad desengañada,

ni gozas hoy la forma pretendida.

Cuando el remedio fue posible, el daño

ignoró tu ambición; agora ignoras

remedio al daño tarde conocido.

Mas, en memoria del pasado engaño,

te miraré, gozando en estas horas,

si lo que quiero, no, lo que he querido.