- LIV - En la muerte del señor Infante Cardenal

By Luis de Ulloa Pereira

Fernando vive más, que no se olvida

la virtud, que en la fama se convierte,

y nuestro amparo de su diestra fuerte,

se asegura mejor en la partida.

Que viendo la fortuna reducida

a tantos trances de contraria suerte,

clemencia fue la que otorgó su muerte,

no fue rigor el que negó su vida.

Y como con victorias no previno,

siendo tantas, el hado necesario,

al estrago fatal de las Españas.

Por su elección, que anticipó el destino,

quiso subirle al cielo voluntario

a volver con milagros las hazañas.