- LIX -

By Diego Hurtado de Mendoza y Pacheco

¡Oh Venus, alcahueta y hechicera,

que nos traes embaucados tierra y cielo,

cuántas veces, por falta de una estera,

hiciste monipodios en el suelo!

¡Cuántas veces te han visto andar en celo

tras los planetas machos, cachondera,

abrazada luchando pelo a pelo

y pellejo a pellejo dentro y fuera!

No me andes rodeando, puta vieja,

que no tengo tan dura la costilla;

guarda que está mi mano te apareja,

con un cuarto abrochado o calderilla,

un mínimo caudal de rabo a oreja,

cual nunca dio a mujer hombre en Castilla.