- LIX -

By Fernando de Herrera

Yo vi en sazón alegre un tierno pecho

ufano dulcemente con mi pena,

y que anudarnos pudo en su cadena

el ya cortés amor con lazo estrecho.

Yo veo el bien que tuve ya deshecho,

y mi segura fe de cuitas llena,

y que el ingrato en impío afán condena

a quien halla en su agravio satisfecho.

Yo vi que no fui indigno de la gloria

que en su rigor me usurpa la mudanza,

y en sombra del olvido ya me veo.

Entristézcome siempre en la memoria,

desfallezco medroso en la esperanza,

y al fin pierdo la vida en el deseo.