Los alfileres

By Mercedes Matamoros

¡Mátame sin temor! Yo fui quien puse

más de un fino alfiler en la almohada

de tu Mirene, mi rival odiada,

y su rostro de Venus descompuse

¡Y quieres saber más! después me impuse

en su alcoba secreta con Andrada;

y con Cintia y Friné! Desesperada,

grito, lloro! Remedios le propuse,

y aunque atenderla con piedad fingimos,

¡cómo luego a hurtadillas nos reímos!

¡Por Júpiter! ¡Qué triunfo! Yo creía

que todos los placeres conocía,

y el más grande, a una rival temible

la encantadora faz dejarle horrible!