Los celos

By Ramón de Campoamor

Ya a traición, ya a traición, en el costado

me hiciste, infame, la mortal herida,

y subo este calvario de la vida,

el corazón de espinas coronado

Nombre maldito a un tiempo y nombre amado,

¡quién pudiera no amarte maldecida!

¡Dichoso aquel que indiferente olvida,

y puede perdonar y es perdonado!

¡Vil homicida del amor más tierno,

que lleves quiera Dios siempre contigo,

después de un grande amor un odio eterno;

y mueras inconfesa y por castigo,

odiándome y odiada en el infierno,

adonde iré por ti, vivas conmigo!