Los criados del arzobispo

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Casó de un arzobispo el despensero,

y la noche que el novio se acicala

para hacer de la novia cata y cala

y repicar el virginal pandero,

le dijo el mayordomo: «Por mí quiero

que un cañonazo más tire con bala»;

esto dijo el veedor, el maestresala,

un paje, el galopín y el cocinero.

Fue a su casa, y el caso sucedido

contó a la novia, y trece priscos diole,

siete por el, y siete encomendados.

Íbase ya a dormir tan de rendido...

mas la novia le llama y preguntole:

«¿No tiene el arzobispo más criados?»