Los dos gallos

By José Fornaris

Los cascos de escarlata rutilantes,

canelo el uno, el otro matizado,

el espolón durísimo afilado

a la lucha se arrojan anhelantes.

Se atacan con tal furia, tan pujantes

que cada cual vacila acribillado;

mas con igual fervor y pico airado

el triunfo se disputan arrogantes.

Herido en el costado, moribundo,

rota el ala derecha, el lomo abierto,

ya el canelo ni lucha ni amenaza;

mas su rival lo ataca furibundo

de un puntazo feroz lo deja muerto,

y el sangriento cadáver despedaza