Los lagos

By José Santos Chocano

Copia el lago en sus vidrios palpitantes

cuanto se asoma en su contorno vago,

como si fuera el voluptuoso halago

de una coquetería de gigantes

Llega un río cual sarta de diamantes;

y, por virtud de milagroso mago,

en el fondo del bosque, deja un lago

como un collar de chispas relumbrantes.

Al ver el lago, entonces, se dijera

que la larga serpiente que antes era

se ha ensortijado entre la selva hosca;

porque así son, en la montaña andina,

el río una serpiente que camina

y el lago una serpiente que se enrosca