Los rojos

By Manuel Reina

Retruena el tambor, la turba avanza

terrible el rostro y la mirada fiera;

flota, teñida en sangre, la bandera;

silba el ronco fusil; cruje la lanza

La multitud sedienta de venganza,

crímenes va sembrando por doquiera;

convierte al pueblo en colosal hoguera

y se entrega, iracunda, a la matanza

¡Viva la libertad! la turba grita,

cuando, furiosa, al mar se precipita

y todo cuanto ve quema y destruye

¡Oh libertad! ¡Oh libertad sagrada!

¡Maldita sea la hueste degradada

que tu precioso nombre prostituye!