Luis Hurtado de Toledo, en alabanza del valeroso e
De Achiles, y de Ulises cante Homero,
Virgilio, de su Eneas peregrino
Ariosto, de Orlando Paladino,
Mena, del Rey don Juan el justiciero.
De Bernardo del Carpio, el caballero,
yo canto en nuestra España su destino,
que persiguiendo el pueblo sarracino,
fue el Marte más pujante y verdadero.
Josué, ni David, ni el Macabeo,
Alejandro, ni César, ni el Troyano,
Artus, ni Carlos, ni Gudufre alcanza.
Donde los hechos de Bernardo leo,
y así sobre los nueve este cristiano,
en todo el mundo es digno de alabanza.