Luz de sangre

By Hernán Zamora Elizondo

Poeta profesor de la esperanza

y ruiseñor de la constante aurora,

que vas dejando tu canción sonora

lejos del bienestar de Sancho Panza;

ya que tu corazón, hora tras hora,

esgrime la ilusión como una lanza

de Quijote inmortal, que no descansa,

en el altar de Dios, bendice y ora

Y si quieres, pastor de corazones

que haya lumbre de amor en tus canciones,

quémate con el fuego de tu luz,

como el Maestro de Sapiencia pura

que para iluminar con su ternura

se prende con tres clavos de una cruz