Luzbel en la redención – II

By Rafael María Baralt

Y una voz le responde: «En medio al coro

de los benditos ángeles un día,

tu belleza sin par resplandecía

como en lóbrega noche ígneo meteoro

Fugaz como él, riquísimo tesoro

perdió de gracia y luz tu rebeldía;

y el que al trono de Dios cortejo hacía

bajo al abismo en sin igual desdoro

Allí tu reino; allí de tu delito,

y del antiguo honor cruda memoria:

allí eterno dolor, eterno llanto.

De tu rabia feroz vano es el grito:

venció la cruz, y su inmortal victoria

para el hombre es salud, para ti espanto