- LVI - Soneto a la soledad

By Hernando de Acuña

Pues se conforma nuestra compañía,

no dejes, soledad, de acompañarme,

que al punto que vinieses a faltarme

muy mayor soledad padecería.

Tú haces ocupar mi fantasía

sólo en el bien que basta a contentarme,

y no es parte sin ti, para alegrarme

con todo su placer, el alegría.

Contigo partiré, si no me dejas,

los altos bienes de mi pensamiento,

que me escapan de manos de la muerte;

y no te daré parte de mis quejas,

ni del cuidado, ni de mi tormento,

ni dártela osaré por no perderte.