- LVI -

By Diego Hurtado de Mendoza y Pacheco

Demócrates, deléitate y bebamos,

que para siempre no hemos de durar,

ni puede para siempre nadie estar

en esta vida en que ahora holgamos.

Y pues perdemos cuanto acá dejamos,

con ungüento oloroso nos untar

y guirnaldas la frente coronar

se procure, que al fin al fin llegamos.

La honra que merece la mortaja

quiero me la yo hacer en este mundo

y remojarme en cuanto vino sé;

que si de acá me llevo esta ventaja,

cuando después llegare en el profundo,

ahógueme el diluvio de Noé.