- LVI -

By Francisco de la Torre

De hiedra, roble y olmo coronado,

al pie de una copiosa y verde encina

por cuyo tronco y ramas encamina

dorada vid su lazo enamorado.

Damón del Tajo, a ti Padre sagrado

Baco, consagro aquesta cabra; inclina

tu rostro ahora, si la faz divina

volviste al deshojar tu tronco amado.

Esta cabra te ofrezco que solía

ahora con el diente y con el cuerno

descomponer tus vides sin sosiego.

Dijo Damón, y, haciendo una ancha vía

al cuello, cayó en tierra y con el tierno

olor de Arabia, al cielo subió el fuego.