- LVII -

By Francisco de Borja y Aragón

¿Quién la corriente detendrá, Belisa,

de las debidas lágrimas, que viertes?

Pues miras el trastorno de las fuentes,

y en llanto vuelta su serena risa.

Perdiste (si se pierde) a quien avisa,

que una sola pasó de entrambas muertes,

y entre muros de luz claros, y fuertes,

lo más lucido de los Astros pisa.

No llores más a quien dichoso niega

la debida atención al triste llanto,

que el tierno pecho, y las mejillas riega.

Canta, y no llores, que si lloras tanto,

no se obliga con llanto a quien se ruega,

ni admite voces, quien pretende canto.