- LVIII - Al amor

By Joseph de Litala y Castelvi

Amor dulce prisión de los sentidos,

alma de la razón, mal adorado,

a quien suele el afecto más callado

decirte sus incendios oprimidos.

Ya que de estos ardores bien nacidos

fundas tu ley, y tu razón de estado

como el paso que adora mi cuidado,

te ofenden de mi llanto los gemidos.

No se queja el dolor de su porfía,

que hace menos osado su tormento

cuando juzga las causas por quien lloro.

Lo que pretende (Amor) mi idolatría,

es, que en mi pecho infundas más aliento,

porque alimente este Volcán que adoro.