- LVIII -

By Fernando de Herrera

Mientras Amor entrega los despojos

de quien suspira tierna y cuida y ama,

yo en vano ausente ardo en tibia llama,

viendo trocar mis flores en abrojos.

Vos en vuestro esplendor honráis los ojos,

yo voy a do mi ciego error me llama;

vuestro sol vos regala y vos inflama,

yo en lenta pena enciendo mis enojos.

Dichoso vos, que nunca o vuestra gloria

fue de penosas ansias ofendida,

o sentisteis la fuerza del veneno;

mas yo jamás, mezquino, sin memoria,

sin triste mal de amor pasé la vida,

y del más corto bien fui siempre ajeno.