- LVIII -

By Francisco de Borja y Aragón

Salió una tarde enamorada, y triste

la madre universal de los amores,

y en sutiles volantes de colores,

aire tejido la compone, y viste.

Ni el hielo mismo su calor resiste,

los árboles ardieron, y las flores;

en el inculto monte los pastores

y en más incendio su beldad insiste.

Adonis solo, de su vista hermosa

vencido vencedor, de amores mata

a la tirana dulce de las vidas.

¡O justa ley del cielo tan piadosa!

Que si una sola de matarnos trata,

uno de todos vengue las heridas.